RELATOS ERÓTICOS - LE R3GAL3 UN HOMBRE A MI MUJER

Era una hermosa tarde de verano. Mi novia y yo decidimos ir a caminar por la plaza de Belgrano. Como era domingo, muchas personas circulaban por ese lugar en medio de risas y alegría. Ella vestía un short blanco que hacía relucir su cola bien paradita y redondeada. No podría pasar inadvertida frente a los ojos de los hombres, algunos, le miraban la cara y otros se volteaban para mirarle la cola. Yo notaba en ellos que miraban con deseo a mi mujer, pero hacía como si no me diera cuenta. Su larga cabellera cubría su espalda hasta el inicio de su cola, me encantaba como su pelo lacio llegaba justo hasta esa parte donde empezaba la curva del deseo. No sé lo que habrá pasado dentro de mí en ese momento pero lejos de disgustarme que los hombres la miraran con total descaro lo que me pasó fue que eso me gustaba. En ese momento tuve pensamientos morbosos imaginándome a ella con otros hombres. Esto no me podría estar pasando, me reclamé. Cómo puede ser que mi novia de casi toda la vida, la...